EN VENEZUELA NO HAY CARNE: Y HACEN LARGAS COLAS POR CERDO Y CABEZAS DE PESCADO

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Se agudiza la crisis humanitaria en Venezuela, ahora también desaparece la carne, el pollo y gran parte de las proteínas que consumían aunque sea esporádicamente ante los costos elevados. En Táchira hacen interminables colas por comprar cabezas de pescado, cerdo y hasta pellejos

Judith Valderrama

La dieta regular del venezolano incluye carne o pollo de manera muy regular, el pescado y el cerdo se consume en la mayoría de las regiones solo en fechas especiales, pero las medidas de hambre a la que imponen a los venezolanos los ha llevado a quedarse también sin sus proteínas desde hace un mes cuando el gobierno reguló las carnes.

Además, de la crisis acrecentada que remarcó la aparición del nuevo cono monetario que instituyó el régimen elevó exponencialmente la hiperinflación, que ya hambreaba a casi la totalidad del pueblo, al menos un 90 por ciento que son las cifras de pobreza en Venezuela.

En el caso del Táchira la mayoría de las carnicerías están cerradas, sus dueños hablan de un posible cierre porque no pueden operar comprando el producto y vendiéndolo por debajo de su costo, que es el regulado.
Las alternativas ante la carencia de carne en la región obliga a la población a grandes sacrificios como colas enormes para comprar cuanta producto similar aparece en el mercado.


Las alternativas son pescado, cerdo y hasta pellejos. Así se pudo constatar en el mercado Los Pequeños Comerciantes de San Cristóbal, donde grandes colas se hicieron en establecimientos donde vendían pescado, ya que uno solo tenía despacho y el más barato el tipo de pescado más barato era el más comprado.

La sardina se vende en 180 Bs.S el kilogramo, (18.000.000 Bs.) también ofrecían las cabezas de pescado en 100 Bs.S (10.000.000Bs) el Kg.

Rosalia Fuentes, dijo que no le gustaba mucho a su familia el pescado, pero no tenía dinero para comprar otra cosa y se llevaba medio kilo de cabezas para un caldo y medio kilo de sardinas, pagando por esto 140 Bs.S. . “Qué más hacemos hija, comer lo que no nos gusta, casi, pero algo hay que consumir”.

Mientras que en también único local donde vendían cerdo la cola era enorme, la gente esperaba para llevar garra de cochino o carne porcina que se ofrecía en 300 Bs.s, es decir, con un salario mínimo, del recién impuesto por el gobierno, se podía comprar sólo seis kilos del producto sin adquirir nada más durante un mes.

Mientras la angustia sigue siendo enorme en la población, quien como Juan Pernía, dice que antes comía tres veces al día, debió disminuirlo a dos y ya están comiendo solo una vez por día porque no puede comprar alimentos, “estamos pasando hambre y no somos sino tres personas en casa, y antes vivíamos muy bien, pero cada vez aumentando más todo y el gobierno inventando cosas para que los alimentos sigan escaseando, no se puede vivir”.

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